martes, 20 de marzo de 2012

Otros ataques hasta el final de la guerra

El 2 de marzo, 455 bombarderos B-17 de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. sobrevolaron la planta de licuefacción directa Hydrierwerk Schwarzheide, pero se desviarion y atacaron Dresde en su lugar. Desde las 10:27 cayeron 940,3 toneladas de bombas explosivas y 140,5 de bombas incendiarias en vías de ferrocarril de Friedrichstadt y Neustadt, así como en los edificios colindantes.
Werner von Gilsa, después del ataque de febrero y como continuación de Friedrich-Wilhelm Liegmann, había tomado el poder de la zona de defensa. Su mando se desarrolló en el palacio de Taschenberg (Altstadt), para pasar finalmente al campamento de Albertstadt. Puso a disposición de los afectados por el bombardeo los almacenes de alimentos y los medios sanitarios de la Luftwaffe en Nickern. Redirigió y desvió las diferentes tropas y refugiados que pasaban por la ciudad; asimismo, los soldados que estaban de permiso y heridos leves fueron llamados para formar nuevas tropas. El 10 de abril, el Gauleiter Mutschmann ordenó la construcción de locales para los escolares. En la terraza de Brühl se construyeron refugios.

Trasfondo y fines del ataque aéreo

A principios del año 1945, los aliados acordaron realizar un golpe decisivo en la guerra contra Alemania. Los países occidentales habían alcanzado en noviembre de 1944 el río Rin, el ejército soviético había penetrado a finales de enero en la región del Gran Berlín atravesando el río Óder y por el sur se disponía a la conquista de Silesia. Desde el este, millones de refugiados llegaban a Alemania Central. Unidades aisladas del ejército alemán intentaban reagruparse de alguna forma a lo largo del variable frente, mientras el ejército soviético se preparaba en febrero y marzo para lanzar el ataque final sobre Berlín. Por el oeste, el proyecto de los Aliados consistía en llegar a la cuenca del Ruhr.
Por aquellas fechas, la clara superioridad aérea del ejército aliado se utilizaba con el objetivo de preparar el terreno para el ataque decisivo y posterior ocupación de la «fortaleza alemana». Con el fin de destruir objetivos militares, de comunicación, administrativos y de producción, así como de minar la moral de la población, los Aliados llevaron a cabo incontables bombardeos sobre las ciudades alemanas, hasta reducir algunas de ellas a escombros

Material

El centro de Dresde, densamente poblado, constaba principalmente de edificios del Renacimiento, del Barroco y superficies de uso mixto comercial-residencial creadas en tiempos de la Gründerzeit siguiendo un tipo de planificación urbanística medieval. Por aquel entonces, era usual que se estableciesen fábricas en los patios traseros de las viviendas, o bien que se agrupasen en complejos más grandes directamente junto a las casas. La Altstadt ardió completamente en su mayor parte; en algunos casos permanecieron en pie algunos edificios terriblemente dañados. La Seevorstadt, Johannstadt y la parte oriental de Südvorstadt quedaron en su mayor parte destrozadas. Del mismo modo, también resultaron destruidos los núcleos poblacionales primitivos y los edificios históricos de las localidades de Mickten, Strehlen y Gruna. A esto hay que añadir los graves daños que sufrieron Reick, Friedrichstadt, Plauen, Zschertnitz y la Neustadt, así como los incendios que se produjeron en Prohlis. Entre las calles Schandauer y Bodenbacher Straße quedaron completamente destruidas casi 800 casas con cerca de 7.000 viviendas, fábricas y talleres. Hubo daños de diversa magnitud en hileras de casas aisladas en Hechviertel, Pieschen, Niedersedlitz y Albertstadt. La densamente poblada Äußere Neustadt permaneció en gran medida indemne, por lo que en la actualidad se da la circunstancia de que muchos edificios de la Neustadt ('Ciudad Nueva') son en realidad más antiguos que muchos de la Altstadt ('Ciudad Vieja').
El ataque aéreo destruyó muchos monumentos irremplazables del Barroco tardío de la «Florencia del Elba», entre otros la Semperoper, la Frauenkirche, el palacio, la Iglesia de Santa Sofía o Sophienkirche y el Zwinger. Las autoridades civiles de la República Democrática Alemana ignoraron en gran medida el diseño urbanístico previo de la ciudad y mandaron demoler muchos edificios quemados (entre otros, la Sophienkirche, la Große Meißner Straße y el Sekundogenitur). También mantuvieron ruinas y montañas de escombros como monumento (Frauenkirche, Kurländer Palais), reforzando con ello aún más la impresión de destrucción absoluta del centro de la ciudad.
A pesar de que los ataques nocturnos no apuntaban directamente a las fábricas de armamento de Dresde, destruyeron el 70% del tejido industrial de la ciudad y dañaron enormemente las infraestructuras necesarias para su funcionamiento, como el gas, el agua o la electricidad. Los posteriores ataques diurnos de la USAAF fueron poco precisos debido a la baja visibilidad. En las zonas habitadas, sobre un total de 222.000 viviendas, hasta mayo de 1945 resultaron totalmente destruidas entre 60 000 y 75 000, incluyendo mobiliario. Otras 18.000 estaban seriamente dañadas y unas 81.000 habían sufrido daños de poca consideración. El 30% de los locales de venta al por menor quedaron totalmente inutilizados, entre ellos 3 grandes almacenes en la Altstadt y los mercados de Weißeritzstraße, Antonsplatz y la Innere Neustadt, donde se concentraba el comercio de frutas y verduras.
La circulación quedó totalmente paralizada tras el 13 de febrero. Las catenarias quedaron destruidas en un 75% y las calles estaban llenas de escombros y cráteres causados por el impacto directo de bombas (la Concejalía de Obras Públicas de la ciudad contabilizó hasta 1.100). Todos los puentes sobre el Elba resultaron afectados. El centro de la ciudad, importante nudo de la circulación, quedó intransitable. Los trabajadores y las autoridades tenían atravesar a pie la escombrera en que se había convertido la ciudad vieja. La circulación ferroviaria pudo ponerse en funcionamiento de modo provisional dos semanas más tarde. El transporte de tropas llegó incluso a reanudarse a los pocos días, pues las vías de recorridos largos que atravesaban Dresde permanecieron prácticamente intactas hasta el bombardeo del 2 de marzo de 1945.
La mayor parte de las fábricas tuvieron que parar su producción, bien por estar destruidas o muy dañadas, bien porque muchos de sus trabajadores habían muerto o bien porque no podían llegar de ninguna manera hasta sus puestos de trabajo. Según un comunicado (a la postre el último) del SS- und Polizeiführer del Elba del 15 de marzo de 1945, sólo había seis fábricas en toda la ciudad con capacidad para continuar su producción con un volumen indeterminado. El matadero de Ostragehege reanudó su trabajo el 19 de febrero. La panadería y carnicería de Rosenstraße, a finales de marzo.
En el centro de la ciudad, en el distrito cuarto, se contabilizaban en marzo de 1945 todavía 4.000 habitantes. La parte norte de Striesen acogió a miles de refugiados. A pesar de que se abrieron los almacenes de víveres, estos pronto resultaron escasos y no se podía ni siquiera imprimir la tarjetas de racionamiento. Hasta mediados de abril la beneficencia pública del régimen no tomó a su cargo el cuidado de los afectados. A las personas que no tenían a su disposición medios para cocinar se les remitió a partir del 10 de abril de 1945 a cocinas colectivas. Resultó imposible volver a poner en marcha la administración, dado que los edificios o estaban destruidos o quemados; muchos funcionarios habían huido o muerto. Según el Gauleiter Mutschmann, la ciudad ya no se encontraba en disposición de “llevar a cabo sus tareas administrativas”. Debido a falta de personal, se encargó este trabajo a otros funcionarios de provenientes de toda Sajonia.

martes, 24 de enero de 2012

1.- Humano

Desde el fin de la guerra el número de fallecidos en el bombardeo de Dresde ha sido objeto de constante revisión por parte de la comunidad académica. Las cifras exactas son difíciles de determinar. Los cálculos cuentan con la dificultad añadida de que, la ciudad, que en 1939 tenía una población de 642.000 habitantes, estaba en el momento del bombardeo atestada con cerca de 200.000 refugiados y miles de soldados heridos.[